Escrita
por Sabrina Massini
Traducida por Rebeca Pavón
y Elena Rodrigo
El área de Castiglion Fiorentino
estuvo habitada ya desde la época prehistórica y
protohistórica. El núcleo habitado se desarrolló
en época etrusca, entre el periodo arcaico (siglos VI-V
a.C) y el helenístico (a partir del siglo IV a.C). Una
vez conquistado el territorio aretino por parte de los romanos,
éstos organizaron la producción agrícola
de la zona a través de un sistema de villas. Bajo el imperio
de Augusto comienza un periodo de decadencia para la Valdichiana,
la población, a causa del encenagamiento del valle, se
trasladará a las colinas, más salubres y seguras.
Es en este momento cuando se construyen las “pieves”
(iglesias parroquiales), situadas a los pies de las colinas y
del trazado viario de la Val di Chio. El pueblo aparece en los
documentos con el nombre de Castiglione ya pasado el siglo X,
momento en que se convierte en feudo de los marqueses del Monte
Santa María. Durante los siglos posteriores, a pesar de
mantenerse todavía bajo la tutela del emperador, pasará
a pertenecer a la diócesis de Arezzo. Después de
la derrota aretina de Campaldino (1289), el pueblo pasó
a manos de los florentinos. En 1303 fueron conquistados por los
aretinos y sieneses encabezados por el podestà Federico
I de Montefeltro. El obispo Guido Tarlati, convertido en señor
de Arezzo y de su territorio, amplió el trazado de las
murallas y modificó la estructura urbanística del
pueblo. Tras la muerte de Tarlati, Castiglion Aretino volvió
a estar bajo dominio florentino desde1336 a 1344, año en
que fue conquistado por los perusinos convirtiéndose en
Castiglion Perugino. En 1369 la población se rebeló
contra Perusa poniéndose bajo la protección de los
Estados Pontificios. En 1384 el pueblo pasó definitivamente
a manos florentinas, llamándose a partir de entonces Castiglion
Fiorentino.
El
siglo XV comienza para Castiglion con un periodo de crisis, a
causa de las epidemias de peste y la carestía que éstas
producían. Durante la guerra entre Florencia y la República
de Siena, Castiglion queda en poder de Piero Strozzi para tornar,
poco tiempo después, bajo el dominio florentino.
Al gobierno de los Medici sucedió el de los Lorena (1765)
que, al hacer cultivable la Val di Chiana, favorecieron a su vez
el crecimiento demográfico y los cambios sociales, además
de dar un fuerte impulso a la economía de la zona. La reorganización
administrativa del pueblo, con la anexión de los ayuntamientos
de Montecchio, Mammi y la Montanina se produjo en 1774. El dominio
florentino llegó a su fin en 1799, cuando en la Plaza del
Mercado fue erigido el “árbol de la libertad”,
símbolo de los ideales liberales revolucionarios. Desde
1800 a 1814 Castiglion fue ocupado por las tropas napoleónicas.
Tras la caída del gobierno francés, en 1814, los
Lorena volvieron al poder y continuaron las tareas de saneamiento
de la Val di Chiana.
A
partir de entonces el pueblo correría la suerte de la Toscana
y del estado italiano. Las consecuencias de la Segunda Guerra
Mundial se dejaron también sentir en Castiglion Fiorentino,
provocando importantes daños, tanto en el centro histórico
como en buena parte de su término municipal.
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